La Pluma

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Recientemente surgieron imágenes del ex Viceprimer Ministro y Ex Ministro de Tierras, Gapi Vega. Tal parece estar “imaginando las posibilidades” de regresar al Gabinete como Ministro de Inmigración. Se sabe que los beliceños hacen bromas incluso de las peores situaciones con el fin de hacerlos más soportables, pero esa podría ser la pluma que le rompa la mala espalda al Viejo Camello Rojo.

Es un hecho que para que su economía crezca y su gente prospere un país debe distribuir su riqueza equitativamente. Cuanto más sano sea la economía, menos disparidad de ingresos debe existir entre sus miembros. Una de las maneras en que nuestro Padre de la Nación el muy honorable George Cadle Price y el PUP lograron estas causas justas y empoderaron a los beliceños fue a través de programas masivos de redistribución de tierras. Sin embargo, esos días se han ido, el GOB actual redistribuye la tierra en su política habitual de “UDP primero, beliceños en segundo lugar”.

Los registros de historia muestran que durante el mandato de Hon Gapi como Ministro de Tierras, su familia y amigos cercanos amasaron propiedades de tierras en cantidades verdaderamente obscenas y en tiempos récord de procesamiento de registros. Era demasiado esperar que el nuevo y actual Ministro de Tierras, El honorable Hugo Patt operara de manera diferente. Mientras que en todas partes en el norte somos testigos de la emergencia repentina de oficinas que tratan con problemas de tierras, la ocurrencia de estas improvisadas instalaciones de ventanilla única es creación del ministro Patt. Este proyecto piloto trabajó maravillas para él en su propia división y también ayudó a asegurar victorias durante las elecciones de concilios aldeanos para sus aliados cercanos.

Sin embargo, no ha habido ninguna palabra oficial del Ministerio de Patt sobre el tema Hilltop. El Ayuntamiento de Belmopan dijo que la tierra estaba valorada en quinientos trescientos mil, y vendida por sólo cuatrocientos mil dólares. Hilltop es aproximadamente 1.5 acres de bienes raíces de primera en Belmopan. Este 1.5 acres podrían producir al menos 12 lotes de casas de tamaño regular. Recientemente, y con las bendiciones del Ministerio de Tierras, el Ayuntamiento de Belmopan troceó en lotes algunas tierras de reserva, asignadas para un camino, y las vendió por mil dólares cada una.  Mil dólares son el precio social que se cobra a las familias de bajos ingresos que necesitan un lote de vivienda. Hilltop es de valor comparable y por esta lógica entonces Hilltop debería haber sido vendido por unos doce mil dólares o la reserva de la carretera fue una estafa de varios cientos de miles de dólares.

La tierra es uno de los cuatro factores de producción. La tierra es finita y, por lo tanto, limitada, determina la producción agrícola y el progreso industrial y la prosperidad. La tierra mantiene el equilibrio ecológico y determina la producción total de un país e influye en el crecimiento económico y el comercio. La propiedad de la tierra en Belice para muchos significa la única manera de construir el capital de la vivienda y crear riqueza y mejorar su nivel de vida para sus familias y para ellos mismos. Esta es la razón por la que el otorgamiento de lotes a precios sociales es importante para los beliceños que de otra manera no tendrían la oportunidad de poseer tierras.

Con el tiempo, la tierra desarrollada aumenta de valor y puede utilizarse como garantía para una variedad de inversiones, lo que eleva el nivel de vida y ayuda colectivamente a impulsar la economía. La reciente distribución de lotes en Belmopan tiene menos que ver con el desarrollo de la tierra y menos aún con la inversión en nuestra gente. Se trata del uso de activos que son las propiedades del gobierno como prendas de agradecimiento para apaciguar a los afiliados descontentos del partido para asegurar las próximas elecciones generales. No olvidemos la política UDP de “Quitar”, donde los contratos de arrendamiento de tierras fueron cancelados arbitrariamente y redistribuidos a compinches de partido. La importancia y el valor de la tierra no se pueden negar, no puede haber un doble rasero para los precios en la misma zona. Las tierras de Belice no deben ofrecerse como favores de los partidos a  los caprichos de los políticos de pacotilla. ¡Basta!