BONANZA DE IMPUESTOS BEL

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La última vez que los beliceños experimentaron un aumento de las tasas de electricidad fue hace seis meses en julio del presente año. El incremento en los precios que el gobierno de Belice (GOB por sus siglas en inglés) busca es injustificable. Los precios de la electricidad en Belice están vinculados directamente a los precios mundiales del combustible porque ésa es la principal fuente de generación de la electricidad que usamos. Los precios mundiales del petróleo crudo son relativamente bajos. Los precios del combustible en algunos Estados de los EE.UU., están por debajo de la marca de US $2.00. ¿Cómo entonces es posible justificar un nuevo aumento de precios en nuestras tarifas de electricidad cuándo no ha habido expansiones recientes en la red, no hay proyectos en curso para una mayor cobertura de la electricidad? La verdad que debemos enfrentar es que es un impuesto. La Belize Electricity Limited (BEL por sus siglas en inglés) es controlada por el GOB y aumentar las tasas de electricidad que tienen en efecto nos agobian con otro impuesto pesado. Es un impuesto que pueden implementar inmediatamente sin esperar el nuevo año fiscal y el presupuesto nacional.

La energía es importante para todas las naciones y pueblos. Es la energía y la tecnología las que impulsan nuestras economías, la industria, la productividad y la calidad de vida. La energía contribuye a nuestra salud y educación, a nuestras telecomunicaciones y al transporte. Nuestro gobierno a través de impuestos y precios en efecto controlan cuánta energía podemos permitirnos comprar y usar. Es a través de sus políticas que afectan la calidad de vida y la productividad de todos y cada uno de los Beliceños. En su ponencia titulada Energy Omar J Borla nos dice que la respuesta a un aumento de las tasas de electricidad resultará en el paso del aumento del costo de producción al consumidor. También aumentará la conservación de la energía y resultará en el recorte de los costos de mano de obra, así como en la reducción de horas de producción.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el transporte representa el 57 por ciento de nuestro consumo energético. El uso residencial representa casi el veintiún por ciento y la industria y el comercio utilizan el veintidós por ciento. En septiembre de 2012, el Ministerio de Energía, Ciencia, Tecnología y Servicios Públicos (MESTPU por sus siglas en inglés) publicó la Estrategia Nacional de Energía Sostenible (2012 – 2033) donde realizaron varias promesas. La primera fue el reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados en un 50 por ciento para el 2020. Aumentar la producción de energía renovable doméstica y aumentar la conservación y la eficiencia energética. El GOB fue aún más ambicioso en el que se comprometieron a convertir a Belice en un exportador neto de electricidad para el 2020. Esas grandes metas son absurdas, ya que el Banco Central informa que desde 2008 la inversión extranjera directa en el sector energético (y particularmente en el subsector de la electricidad) se ha disminuido.

Emory Ford de la Universidad de Inglaterra Occidental en 2013 escribió un artículo titulado Los Efectos de la Política Fiscal sobre la producción en Belice. Sostiene que el GOB tiende a “aumentar los impuestos en Belice para aliviar los déficits presupuestarios y pagar la deuda incurrida en períodos anteriores (impuestos basados en el déficit) en lugar de elevar los impuestos para aumentar los gastos de inversión pública en períodos futuros para impulsar la actividad económica (impuesto impulsado por el gasto). Ford explica además y durante un período de tres años su investigación demostró que por cada dólar en impuestos aumentados  el PIB en Belice se reduce por diecinueve centavos.

Dejemos bien claro acerca de lo que estos aumentos en las tasas de energía realmente son… ¡Impuestos! Cuando pensamos en la energía también debemos incluir el combustible y el gas líquido de petróleo (GLP por sus siglas en inglés) que como la electricidad son gravados sin piedad por este GOB cruel. Los impuestos sobre la energía disminuyen nuestra productividad, pero también reducen nuestra calidad de vida al hacer prohibitivas las necesidades básicas como la refrigeración, la iluminación de los hogares, el combustible para cocinar y las comunicaciones.   Los impuestos reducen nuestro poder adquisitivo en un momento en el que ya nos encontramos estirando ese dólar hasta los límites. El Primer Ministro y el gabinete complican aún más el castigo ofreciéndonos/anunciándonos esto en la Navidad. Estos impuestos son injustos, indebidos e irrazonables. Estos impuestos son los resultados de la mala planificación fiscal y juicio, y de un gobierno del UDP en problemas y desesperado a que los beliceños los rescaten de la infinidad de deudas con la que el arrogante Barrow y su gabinete mediocre nos han colmado.