¡Las Hurras del Día del Niño!

0
837

El día universal de los niños se celebró el 20 de noviembre de 2018 sin mucha fanfarria. Llegó y se fue más bien sin relevancia, no hubo discursos ni comunicados de prensa en nombre del Gobierno de Belice (GOB por sus siglas en ingles). Tampoco hubo pronunciamientos profundos y reflexivos del enviado especial para las mujeres y los niños. En su conjunto fue un día como cualquier otro, excepto para los niños que son víctimas de abuso todos los días en Belice. Las cifras recientes reportaron casos de abuso infantil en alrededor de 6000 solo en los últimos cinco años, el promedio entonces sería de aproximadamente 4 casos cada día. Se acepta generalmente que la mayoría de los casos no son denunciados y que de hecho por cada caso delatado hay dos que no lo son. Esto pondría las cifras reales alrededor de 12 casos totales por día.

La apatía del actual GOB en lo que respecta a la violencia contra los niños no es nada nuevo. En 2015, investigadores recibieron financiación de la OPS/OMS y el UNICEF para investigar y revisar los esfuerzos del sector salud nacional en la prevención y la respuesta a la violencia contra los niños en los países de América Latina y el Caribe. Se recibieron directrices del sector de la salud de 22 de 43 países. No sorprende que Belice se encontrara entre los países que decidieron no participar. Algunas de las conclusiones de esta revisión son sin duda muy interesantes, ya que caracteriza la violencia contra los niños como una crisis de salud global con impactos negativos y gastos costosos.

El maltrato infantil en sus muchas formas afecta negativamente el desarrollo educativo y a la productividad laboral futura y puede causar discapacidad, disminución de la calidad de vida e incluso la muerte prematura. Tiene costos más inmediatos y directos como el tratamiento médico y los costos que deben ser sufragados por el sistema judicial y sus instituciones. Hay costos directos para el bienestar y el acogimiento familiar, así como los costos asociados con la aprehensión y el enjuiciamiento de los delincuentes. Nuestros profesionales de la salud y los protocolos de salud pública son instrumentales en la colaboración multisectorial que debe tener lugar para asegurar de que los sobrevivientes de abuso puedan acceder a la protección, el tratamiento y la atención que necesitan.

De acuerdo con las últimas estadísticas de salud disponibles de Belice de 2006-2010 compilados por la unidad de epidemiología de Belice en la sección XVIII titulada violencia doméstica, se informó que para los niños desde el nacimiento hasta los dieciocho años de edad hubo 105 casos denunciados en 2006. En 2007 hubo 95 denuncias, en 2008 sin embargo, hubo 323 casos de la violencia doméstica y de esos once se relacionaban con niños menores de un año de edad. En 2009 hubo 279 casos en los que se implicaban menores de dieciocho años y de esos quince eran menores de un año. En 2010 se registraron 280 casos de violencia doméstica y de esos cinco casos implicaban a niños menores de un año de edad. Hay que hacer más para proteger a nuestros hijos.

Belice fue el quinto país en ratificar la Convención sobre los Derechos del Niño en 1990. Desafortunadamente, nada ha cambiado mucho desde entonces. La violación y agresión sexualy el embarazo adolescente han seguido aumentando, la cadena reciente de secuestros, desapariciones y asesinatos de nuestros hijos siguen sin resolverse e impunes. Nuestro sistema de salud necesita ser renovado para poder manejar y referir estos casos. Nuestro Departamento de policía necesita ser entrenado y sensibilizado para lidiar con los casos de una manera respetuosa, eficiente y efectiva. No necesitamos más discursos bonitos y promesas vacías. La representación superficial y superficial en foros internacionales, ya no basta.

¡Nuestros hijos en casa continúan sufriendo en silencio porque aquellos que deben, no hablan por ellos!