Pequeños Monstruos Entre Nosotros

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Hay muchos problemas que recientemente asolan a nuestra nación. Los beliceños en casa y en la diáspora se devanan ante el escándalo tras escándalo que sacude a nuestra nación hasta sus entrañas. Es inaceptable que el Diablo Rojo en su característica locuacidad sesquipedal emplee habitualmente calumnias para degradar y humillar a los beliceños que considera por debajo de su elevada posición social, económica e intelectual. Por lo tanto, si bien es ciertamente decepcionante, no es de extrañar que los de su administración sigan su insalubre ejemplo. Nos referimos al comisario de Policía (COMPOL) Chester Williams, por supuesto, quien recientemente cuestionó “¿quién crio a estos pequeños monstruos?”

Creemos que la respuesta se resume mejor en el viejo proverbio africano “Se necesita un pueblo para criar a un niño”. Por lo tanto, es seguro decir, querido COMPOL, que el comportamiento de nuestra juventud es un resultado directo de los cuestionables modelos a seguir y de la experiencia de su sombría existencia. La carga de responsabilidad no debe ser puesta enteramente sobre las espaldas de los padres. El Gobierno de Belice (GOB, en inglés) ha fracasado totalmente en lo que respecta a la seguridad alimentaria, empleo, oportunidades para la educación y, lo que es más importante, no ha podido proporcionar el orden público. Esta generación de jóvenes presencia diariamente los despreciables actos de corrupción y crímenes atroces que quedan impunes. Los jóvenes beliceños observan la impunidad otorgada a ciertos miembros privilegiados de la sociedad.

Están conscientes de que no disfrutan de lo mismo y que, de hecho, son blancos de ataques debido a su origen socioeconómico y discriminados por el área geográfica donde residen. Después de diez largos años, finalmente el ministerio de salud (MOH, en inglés) se ha dado cuenta que alrededor de la mitad de los niños en este país experimentan hambre y desnutrición. Recientemente se le ha informado al Ministro de que alrededor del 16% de los niños indígenas del distrito de Toledo, otro grupo de beliceños marginados, sufren retraso en el crecimiento como consecuencia de la desnutrición. Estos son hechos que el Proyecto Borgen concluyó hace cuatro años en 2015.

Mientras esperamos pacientemente ver si los monstruos verdaderos son descubiertos y expuestos, la incógnita es cuando la Cámara de Comercio e Industria de Belice (BCCI, en inglés) opinara sobre la Saga del Sanctuary Bay. La BCCI es conocida por pronunciarse sobre asuntos de importancia pública, pero nuestra suposición es que continuarán permaneciendo convenientemente en silencio mientras que en la cúspide de esta organización haya una relación genealógica con los copropietarios/accionistas de Sanctuary Bay y el GOB. La BCCI también ha permanecido sospechosamente tranquila en cuanto a los incrementos en las cotizaciones a la seguridad social. Queridos beliceños, debemos permanecer alerta a las complejidades de la red del engaño y mentiras que El Diablo Rojo y sus secuaces han tejido. La trama se está desentrañando lentamente, pero de manera tan segura. El día se acerca cada vez más, cuando veremos claramente a todos los monstruos en nuestro medio en su verdadera luz.