Bon Appétit!

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Parece que los beliceños debemos esperar pacientemente mientras el UDP pone sus asuntos en orden, a tiempo y a expensas de los contribuyentes. La sala del Gabinete, según todos los indicios, es el lugar de reunión utilizado, no para la discusión de la economía que cae en picada ni las medidas urgentes y necesarias para evitar un desastre indudable. El gabinete es donde el difunto UDP trata de aglutinar sus restos mientras hacen una carrera loca para encontrar un alfa entre su especie.

El Primer Ministro dice que está en duelo por Belice… un país que él ha dejado moribundo. Rápidamente ha dirigido sus esfuerzos y atención en un proyecto que considera que ahora le dará mejores beneficios económicos, la tarea de resucitar a su partido y la planificación de su feliz jubilación. Hasta la fecha no se ha hecho ningún esfuerzo por formular ni presentar una plataforma de estímulo clara desde la cual la economía de Belice se pueda catapultar hacia adelante.

La BCCI  (la Cámara de Comercio e Industria por sus siglas en inglés) ha proporcionado algunas ideas sobre cómo mantener en marcha el sector privado. En una admisión final de lo mal que se pondrán las cosas este año, el GOB en un comunicado de prensa declaró que esperan que la economía se contraiga en un 18 por ciento. La BCCI dice que las medidas que proponen son para mejorar los impactos que los empleadores en el sector privado enfrentan en un esfuerzo que puede ser capaz de capear la crisis económica, retener al personal y aliviar la carga de nómina cada vez más pesada. La micro financiación y la reducción del impuesto sobre el combustible alentarían la inversión y la producción, especialmente en el sector agrícola y secundario, y estimularían las exportaciones y las divisas. Sin embargo, la simplificación de la normativa en materia de medioambiente debe abordarse con especial cuidado. La preservación y la protección de nuestro medioambiente nunca debe ser una contrapartida de algún plan de dinero rápido y ya se ha visto demasiado comprometida como para seguir arriesgándose.

La BCCI parece estar de acuerdo con la creencia popular de que los altos precios del combustible se deben en gran parte a los impuestos del Gobierno de Belice sobre éstos y no a los costos de adquisición y transporte. La reducción de los costos del combustible reduciría los costos de producción y transporte de los productos y servicios de Belice. El estímulo aumentaría la productividad, el empleo, el gasto y, en última instancia, los impuestos pagaderos al gobierno. Este ha sido el consejo, no… la súplica del pueblo de Belice que ha caído en oídos sordos incluso antes de la crisis de COVID. Además, los dos incrementos de los precios del GLP por el monopolio sancionado por el Estado en el mismo mes son especialmente significativas. Las consecuencias del grave desempleo y el agotamiento de las iniciativas de ayuda ya han provocado un aumento de la delincuencia. El GLP es un bien esencial utilizado para cocinar y la supervivencia de los más afectados por la pobreza y el desempleo se ve ahora amenazada por el aumento de los precios. Al menos en lo que se refiere a los impuestos exorbitantes sobre el combustible y el GLP, sólo la falta de voluntad política se interpone en el camino del alivio.

Para rematarlo todo, los rumores andan llenas con la noticia de que la convención de liderazgo para seleccionar al “primo bobo” será más bien pronto que tarde. A pesar de todos los anuncios patrocinados en las redes sociales, ninguna de las recomendaciones sobre el gran desastre se ha presentado al Gabinete para su consideración y ni hablar, de su aprobación. Esto es otra indicación clara de que no “todo está bien en el UDP.” La temporada de huracanes está sobre nosotros trayendo el tiempo inclemente y todo lo que lleva incluyendo inundaciones y la infestación de mosquitos para agravar nuestra posición peligrosa. Está claro que un gabinete sin previsión, sin plan de contingencia, sin paquete de estímulo y definitivamente ni siquiera una sola pista no durará mucho más. El Primer Ministro, sin duda, está ocupado comiéndose su sombrero ya que su refinería de petróleo nunca se materializó, ¡así que le deseamos Bon Appétit y Bon Voyage!