TODOS GANAMOS

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Estamos a pocos días de las elecciones generales de 2020.  Este año comenzó con desafíos aparentemente insuperables, nuestra economía que ya estaba al borde del desastre se sumergió en el abismo de la desesperación durante la pandemia.  Miles de personas quedaron sin empleo.  Actualmente, miles de beliceños han quedado privados de sus derechos, sin acceso a las redes de seguridad social ni a ningún tipo de apoyo.  Los granjeros, que son los guardianes de nuestra seguridad alimentaria, han sido abandonados a su suerte por el UDP esperando las escasas donaciones que nunca llegaron.  Después de años de sequía, esta semana la industria agrícola ha sido barrida por las inundaciones.

Muchos más beliceños han sido desplazados por estas inundaciones que han hecho que los protocolos de distanciamiento social sean más difíciles de mantener.  Muchos de nuestros sistemas han fallado bajo el estrés de la pandemia, sobre todo los sistemas de salud pública se han colapsado completamente.  Los profundos defectos de nuestro sistema educativo no se arreglarán con los Tablet gratuitos.  Por último, la corrupción que existe es tanta sistémica como crónica, pero desde los cierres se ha agudizado.

Hemos llegado a esto; hemos tocado fondo.  A lo largo de los años, cada vez que pensábamos que no podían hundirnos más, el UDP nos demostró que estábamos equivocados.  Han sido doce largos años de abuso, negligencia y escándalo tras escándalo.   Ya no podemos, ninguno de nosotros, permitirnos perder un minuto más, y mucho menos cinco años más con este grupo de inescrupulosos.  Todo el futuro de Belice está en juego, y el poder del cambio está en manos de cada votante registrado.  En general, el electorado hace tiempo que ha tomado una decisión sobre a quién votarán el miércoles de la semana que viene.  Está claro que no sólo queremos un cambio, sino que lo necesitamos desesperadamente si queremos sobrevivir y prosperar una vez más.  Los beliceños tienen la esperanza del que después del 11 de noviembre, cuando hayan cambiado este gobierno anárquico, podamos esperar el Año Nuevo con renovada esperanza.

El PUP no está vendiendo sueños.  Irán a Belmopan con planes concretos, después de incontables horas de investigación y consulta.  El panorama socioeconómico actual requiere una atención urgente y competente, no improvisaciones y conjeturas.  Nuestra economía está enterrada bajo montones de deudas como el pibil y no puede dejarse en manos de un hombre que derrocharía en celebraciones casuales como tacos, cerveza y otras frivolidades mientras los niños se van a la cama hambrientos y no van a la escuela.  La construcción de la nación es para líderes de servicio como John Briceño y su equipo de treinta.  Les instamos a que salgan temprano a las urnas, a que practiquen todos los protocolos de seguridad, y a que voten por el candidato del PUP de su área. ¡Con el PUP-Todos Ganamos!